26 de abr. de 2011

La Melanomancia



Melanomancia es un método de adivinación que sostiene la existencia de una estrecha relación entre la ubicación de los lunares en el cuerpo de una persona y sus influencias astrales a las que está sometido (particularmente de la Luna, de lo que sigue el nombre popular con que se designa a estas manchas). Mancia es término que proviene de la palabra griega mantía o manteia que es adivino y es relacionado con men, palabra indoeuropea que significa pensar. Así surge la Melanomancia.es en el cuerpo de una persona y sus influencias astrales a las que está sometido (particularmente de la Luna, de lo que sigue el nombre popular con que se designa a estas manchas). Según este arte adivinatorio, el cuerpo ofrece como una carta en la que pueden inferirse rasgos del carácter del consultante, así como de su suerte, vicisitudes pasadas y predicciones para el futuro.

Así surge la Melanomancia, como un método de adivinación que sostiene la existencia de una estrecha relación entre la ubicación de los lunares y la luna.







Lo sustancial para entender la Melanomancia

¿Cómo es posible comunicarse con los dioses? Nuestros ancestros (¡Cuando aún estaban vivos!)tropezaron con una solución extremadamente ingeniosa: La adivinación.

Todos sabemos lo difícil que es tomar las decisiones más importantes de la vida ¿Debo cambiar o más bien mantenerme en mi actual posición? ¿Debo obedecer a mi mente o a mi corazón? Cualquier cosa que pueda liberarnos de la carga de tener que averiguar cómo tomar estas decisiones estará destinada a ser una idea atractiva. Consideremos, por ejemplo, el hecho de arrojar una moneda al aire. ¿Por qué lo hacemos? Para liberarnos de la carga de tener que encontrar una razón para escoger A en lugar de B.
Nos gusta tener razones para hacer lo que hacemos, pero algunas veces nada suficientemente persuasivo nos viene a la mente, y como reconocemos que debemos decidir pronto, nos ingeniamos un pequeño dispositivo, un objeto externo que tomará las decisiones por nosotros. Hacer una elección sin tener una buena razón seria un signo de incompetencia demasiado obvio; además, si la decisión es realmente tan importante, una vez que la moneda ha caído al suelo hay que enfrentarse a una elección adicional: ¿tendré que cumplir con el compromiso que acabo de aceptar y acatar lo que diga la moneda, o será mejor que lo reconsidere? Enfrentados a estos dilemas, reconocemos la necesidad de algún tratamiento más fuerte que el arrojar una moneda.
Algo más ceremonial, más impresionante, como la adivinación, que no sólo nos dice qué hacer sino que, además, nos da una razón (si agudizamos la vista lo suficientemente y usamos la imaginación). Existen innumerables ritos de orientación, y mitos que justifican ritos. Todos aquellos derivan, en definitiva, de la experiencia del espacio sagrado. Abordar este problema en su conjunto presupone el estudio de la orientación ritual. Los estudiosos de estos asuntos han descubierto una profusión de antiguas estrategias para delegar decisiones importantes en factores externos incontrolables. En lugar de lanzar una moneda se puede disparar huesos o cartas (sortilegios), observar hojas de té (taseografía), o bien, el tema de nuestro interés que es la Melanomancia (la adivinación a través de los lunares).
El simbolismo de la luna, en éste caso, revela una vinculación connatural, entre los ritos lunares, el acontecer temporal, las aguas, el crecimiento de las plantas, las mujeres, el destino humano, etcétera. El simbolismo de la luna muestra una correspondencia de orden mísitico entre los diversos niveles de la realidad cósmica y ciertas modalidades de la existencia humana. Es el resultado de un cierto modo de “estar presente” en el mundo.
Admitiendo que algunas funciones de la luna han sido descubiertas por la atenta observación de las fases lunares; es difícil concebir que el simbolismo, en su conjunto, haya sido constituido por una labor racional. Es un orden de conocimiento completamente distinto el que revela, por ejemplo, el “destino de la luna” de la existencia humana, el hecho de que el hombre está “metido” por los ritmos temporales de las fases de la Luna.

En astrología la Luna representa las emociones, los instintos, el inconsciente, las reacciones instintivas. La distinción en la astrología entre la influencia del Sol y de la Luna es precursora de la teoría de Sigmund Freud del ego y el ello en la personalidad humana. Según Freud, el ego es la parte del consciente de una persona (simbolizada en la astrología por el Sol); y el ello representa los instintos de una persona (la Luna). Los seres humano tienden a censurar la conducta instintiva. La consideramos poco civilizada, primitiva, propia de animales. Por lo tanto, en cierta medida, tu personalidad lunar es una parte de tu persona que consideras perturbadora. Es un núcleo central, que siente odio y celos, se amarga y siente temor, y tiene fantasías que a menudo niegas aun ante ti mismo.
Lo cierto es que cada uno puede creer o no creer, como nos menciona Napoleón Bonaparte “Nada es más difícil, y por lo tanto más precioso, que ser capaz de decidir”, por lo que nunca se insistirá lo bastante sobre este punto, es decir, sobre el hecho de que la investigación de las estructuras simbólicas no es un trabajo de reducción, sino de integración. Se comparan y se confrontan dos expresiones de un símbolo no para reducirlas a una expresión única, preexistente, sino para descubrir el proceso gracias al cual una estructura es susceptible de enriquecer sus significaciones.
La opción de la que se ha venido hablando es de la Melanomancia, la cual, para la interpretación de sus señales se toma en consideración no sólo su ubicación en la geografía del cuerpo si no también su forma, su tamaño y color. Por ejemplo, la tradición según los astrólogos y adivinos, relacionan a los lunares redondos con aspectos positivos de la persona; por otra parte, los negros presagian situaciones desfavorables.

Características de los lunares













  • Si se dividen por la mitad deben ser lo más simétricos posible
  • El borde de éste no debe ser muy irregular
  • Su color debe ser uniforme
  • No debe aumentar rápidamente de tamaño
  • Al principio, los lunares son planos, rosados marrones o negros. Con el tiempo pueden crecer y desarrollar pelos. Con el pasar del tiempo los lunares cambian lentamente creciendo y aclarando su color. Muchos no cambian en nada, otros pueden desaparecer, o bien, toman esa apariencia con cuerpo y con el color de la piel.
  • Los lunares planos se distinguen de las pecas por su permanente pigmentación, no alterada por los efectos de los rayos ultravioleta.
  • Se puede nacer con ellos o ir apareciendo con el transcurso de los años, especialmente, durante los primeros 20 años de vida.
  • En promedio se pueden acumular de 20 a 40 lunares.
  • Su apariencia puede variar en cuanto a tamaño, color (comúnmente marrón o negro) y textura, pues algunos tienen apariencia plana.
  • Otro tipo de lunar, mejor conocido como mancha mongólica, se caracteriza por su color azuloso o morado y se ubica frecuentemente a la altura del coxis en la espalda. Afortunadamente, a pesar de su apariencia no representan ningún peligro

Interpretación de los lunares

Rostro


Frente – Mujer
  • Izquierda- Persona caracterizada por presentar un profundo apego a la madre, gran feminidad y sentimiento de rivalidad femenina.
  • Derecha- Muestra gran amor por el padre, carácter firme y necesidad de admirar al hombre amado.
  • Raíz del cabello- Mujer que provee fuerte influencia del medio familiar, profundo agarro hacia sus padres, dificultad de separarse de ellos.
  • Medio- Tiene un carácter inestable y un comportamiento indeciso por lo que se le dificulta tomar decisiones en la vida.
  • Sobre la ceja izquierda- Posee una vida interior intensa con naturaleza soñadora y de gran imaginación.
  • Sobre la ceja derecha- Muestra capacidad de juicio, lucidez y realismo
  • Entre las cejas- Dotes de clarividencia, tendencia a sublimar los sentimientos, grandes aspiraciones.


Frente- Hombre
  • Izquierda- Notable unión e identificación con el padre.
  • Derecha- Primordial apego a su madre.
  • Medio- Gran lucidez, facultad de cordura, espíritu fuerte, que se muestra exigente y puntilloso con los demás.
  • Boca - Mujer
  • Arriba: Carácter brillante, éxito, a nivel material.
  • Labio superior- Tendencia a fiarse de las apariencias, dulzura, templanza y moderación. Carácter superficial y vanidoso.
  • Labio inferior- Sensualidad, glotonería, tendencia al abandono y la pereza.
  • Boca – Hombre
  • Labio superior- Propensión a la charla, vida social inestable, a menudo decepcionante a causa de la falta de discreción.
  • Labio inferior- Ingenuo, jovial buen chico, pero es fácil tomarle el pelo o engañarle.
  • Extremo o en medio de la barbilla- Obstinado, rigidez intelectual y moral.


Cuerpo
Mujer

Hombro derecho- Carácter seguro, concreta con su alrededor.
Hombro izquierdo- Muestra necesidad de apoyo, afecto y confianza.
Alrededor del ombligo- Vida amorosa y afectiva feliz.
Codo derecho- Facilidad de palabra y por lo tanto de establecer conversaciones.
Muñeca derecha- Actúa a su antojo, a la intransigencia y a la obstinación.
Muñeca izquierda- Dificultades con la familia, problemas de relación con miembros los mismos.
Rodilla derecha- Modestia, humildad y servicial.
Rodilla izquierda- Consciente de su valor, sus cualidades y necesidad de reconocimiento y consideración.
Pie derecho: Desidia, glotonería, exceso, sensualidad desenfrenada.
Pie izquierdo- Tiende a idealizar sus sentimientos.
Palma de la mano derecha- Mujer hábil, capaz de procurarse todo lo que necesita, de satisfacer sus deseos.
Palma de la mano izquierda- Ingenuidad, tendencia a dejarse engañar, a fiarse demasiado de las apariencias.

Hombre
Hombro izquierdo- Falta de organización y continuidad en sus proyectos.
Hombro derecho- Sensibilidad femenina, encuentra en las mujeres una aliada.
Cerca del ombligo- Deseo de seducir, de gustar a las mujeres, de amar y admirar y, del mismo modo, de ser amado y admirado.
Mano izquierda- Destreza para relacionarse y ver en ello un favorecimiento.
Mano derecha- Posesivo, carácter interesado, ambicioso, de gran avidez, dispuesto a satisfacer sus deseos.
Rodilla izquierda- Humildad y orgullo disimulado bajo cierta obsequiosidad o falsa modestia. Cierto desequilibro.
Rodilla derecha- Entregado a sus allegados, servicial y comprensivo.
Pie izquierdo- Carácter influenciable, tendencia a quedarse rezagado, falta de autonomía.
Pie derecho: Carácter que da más importancia a las relaciones sociales y amistosas que a su vida sentimental.
En medio de la espalda- Gran sociabilidad, brillantez, necesidad de admiración y reconocimiento.

Conclusiones y últimos datos

La Melanomancia puede ser una manera de adivinar la fortuna o características de manera que se pueda complementar los conocimientos que se tienen de cada uno o de otras personas. Lo anterior no deja atrás la posibilidad de discernir y comparar con la capacidad de elección.
Las interpretaciones que se les ha dado a los lunares tienen significados distintos según estén en el rostro de una mujer o en el de un hombre. En la mujer, la sensibilidad, revelada en astrología por la posición de la Luna en la carta astral, se exterioriza, mientras que la voluntad, indicada por la situación del Sol, se interioriza. En el hombre es a la inversa. Al menos es así como se presentan las cosas habitualmente. Sin embargo sabemos que, tanto en la vida como en la naturaleza, nada es totalmente blanco o absolutamente negro, sino que todo es mucho más sutil y matizado.
Sin embargo, existen otros medios de hacerlo, como por ejemplo la metoposcopia. Se trata ciertamente de un código mucho menos elaborado que el de los símbolos astrológicos, un arte adivinatorio que ofrece menos posibilidades de interpretación que una carta astral, pero se basa en el mismo principio analógico y, sobre todo, nos permite comprender cómo se estableció el sistema original de interpretación de los astros y los signos del zodíaco que, en un principio, se inspiró en la "ciencia" de los presagios utilizada en las civilizaciones antiguas.



GRACIAS POR SUS COMETARIOS
AQUÍ COLOCO SUS DUDAS

Les agradezco por seguir este blog, por sus comentarios y por continuar con la difusión. Algunas de las dudas que me han hecho llegar por supuesto que las eh tomado en cuenta y aquí les dejó las respuestas.

Otros significados en el cuerpo de la mujer

 En el coxis: carácter puntilloso, falta de generosidad.
 En la nalga derecha: mujer atractiva, con una mágica sensualidad, que ejerce fascinación en los hombres, provista de cierto magnetismo.
 En la nalga izquierda: mujer de carácter equilibrado, de sentimientos estables y profundos, llena de buen sentido y naturalidad.
 En la parte superior del muslo derecho: inhibiciones, fuerte sensualidad escondida que le puede conducir en ciertas ocasiones, a excesos.
 En la parte superior del muslo izquierdo: tendencia a subestimarse, a anularse, a recogerse en sí misma.
 En la corva derecha: carácter indeciso, temperamento fiable, falta de energía y de tacto.
 En la corva izquierda: tendencia a alimentar el complejo de ser mirado con malos ojos, falta de discernimiento en la elección de la pareja.
 En la pantorrilla derecha: suerte en las transacciones financieras y asuntos de dinero.
 En la pantorrilla izquierda: tendencia a vivir por encima de sus posibilidades, a la prodigalidad, al despilfarro.
 En el talón derecho: mujer que sabe forzar la suerte y el destino, que obtiene todo lo que quiere gracias a su voluntad.
En el talón izquierdo: mujer que sabe lo que quiere pero que tiene necesidad de la ayuda y la aprobación de los demás para obtenerlo.

Otros significados en el cuerpo del hombre

En la nuca: carácter firme y decidido , auténtica fuerza de carácter capaz de volver a un hombre hermético frente a las influencias exteriores.
 En el hombro izquierdo: tendencia a meterse en los asuntos de los demás o asumir responsabilidades que no son de su incumbencia.
 En el hombro derecho: voluntad de sobresalir y de destacar en su entorno social, temperamento vivo y activo.
 En el omóplato izquierdo: naturaleza de tendencia a dramatizar, falta de objetividad, incapaz de juzgarse a sí mismo o tomar cierta distancia.
 En el omóplato derecho: hombre capaz de demostrar gran capacidad para discernir y que sólo se fía de su propio juicio.
 Entre los omóplatos: carácter lleno de buena voluntad, que no retrocede ante el esfuerzo, pero que peca de ingenuidad, entusiasmo o exceso de confianza.
 En medio de la espalda: gran sociabilidad, brillantez, necesidad de admiración y reconocimiento.
 En el coxis: hombre provisto de gran confianza en sí mismo, consciente de sus cualidades y posibilidades y que sabe perfectamente cómo aprovecharlas.
 En la nalga izquierda: temperamento apasionado e impaciente, deseos o impulsos a veces descontrolados.
 En la nalga derecha: temperamento muy sensual, dulce o pasivo, que necesita que le motiven para actuar.
 Cerca del codo izquierdo: flexibilidad , gran capacidad de adaptación, carácter
 Cerca del codo derecho: falta de madurez, de flexibilidad, de espíritu de adaptación y rechazo del cambio.
 Bajo el antebrazo izquierdo: tendencia a sobrestimar sus posibilidades, falta de prudencia y de clarividencia.
 Bajo el antebrazo derecho: hombre que ama la lucha, la competición, la emulación, los riesgos, los desafíos.